POTENCIACIÓN.
OBSERVO EL SIGUIENTE VIDEO (PRESTO MUCHA
ATENCIÓN A LA EXPLICACIÓN DE MI PROFESOR) ; HAZ CLIC EN EL ENLACE:
ESCRIBO Y
RESPONDO EN MI CUADERNO:
1. SEGÚN EL
VIDEO, ¿CUANTAS PAREJAS DE ESTUDIANTES
PARTICIPARON EN EL CONCURSO DE DIBUJO?
2. CUANTOS
COLORES LLEVABAN EN CADA MANO LOS PARTICIPANTES?
3. LA
PRIMERA NIÑA, ¿CUANTOS COLORES LLEVA EN
CADA MANO? REALIZO EL RESPECTIVO DIBUJO Y ESCRIBO LA RESPECTIVA MULTIPLICACIÓN:
4. AHORA
RECORDEMOS A LAS DOS NIÑAS.
REALIZO EL
RESPECTIVO DIBUJO DE LA PAREJA DE NIÑAS.
5. AHORA
BIEN, NO SÓLO ESTÁ LA PAREJA DE NIÑAS, TAMBIEN HAY UNA PAREJA DE NIÑOS, ES
DECIR : 2 X 2 X 2 NO PODEMOS OLVIDAR QUE SON DOS PAREJAS:
MULTIPLICAMOS POR 2:
REALIZO EL
RESPECTIVO DE LA PAREJA DE NIÑAS Y DE LA PAREJA DE NIÑOS.
6. ESCRIBO, DIBUJO Y RESUELVO EL PROBLEMA MATEMÁTICO QUE ME EXPLICO EL PROFESOR EN EL VIDEO,
RECUERDO UTILIZAR LA POTENCIA COMO SOLUCIÓN:
Verónica
preparó seis bandejas de colaciones. En cada bandeja organizó seis filas con
seis colaciones en cada una. ¿Cuántas
colaciones preparó Verónica?
LEO EL SIGUIENTE CUENTO CON MUCHA ATENCIÓN:
LA LEYENDA DEL
TABLERO DE AJEDREZ Y LOS GRANOS DE TRIGO
Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo reinaba en cierta
parte de la India un rey llamado Sheram.
En una de las batallas en las que participó su ejército
perdió a su hijo, y eso le dejó profundamente consternado. Nada de lo que le
ofrecían sus súbditos lograba alegrarle.
Un buen día un tal Sissa se presentó en su corte y pidió
audiencia. El rey la aceptó y Sissa le presentó un juego que, aseguró,
conseguiría divertirle y alegrarle de nuevo: EL AJEDREZ.
Después de explicarle las reglas y entregarle un tablero con
sus piezas el rey comenzó a jugar y se sintió maravillado: jugó y jugó y su
pena desapareció en gran parte. Sissa lo había conseguido. Sheram, agradecido
por tan preciado regalo, le dijo a Sissa que como recompensa pidiera lo que
deseara.
– Sissa, quiero recompensarte dignamente por el ingenioso
juego que has inventado —dijo el rey.
El sabio contestó con una inclinación.
– Soy bastante rico como para poder cumplir tu deseo más
elevado —continuó diciendo el rey—. Di la recompensa que te satisfaga y la
recibirás.
Sissa continuó callado.
– No seas tímido —le animó el rey—. Expresa tu deseo. No
escatimaré nada para satisfacerlo.
– Grande es tu bondad, soberano. Pero concédeme un corto
plazo para meditar la respuesta. Mañana, tras maduras reflexiones, te
comunicaré mi petición.
Cuando al día siguiente Sissa se presentó de nuevo ante el
trono, dejó maravillado al rey con su petición, sin precedente por su modestia.
– Soberano —dijo Sissa—, manda que me entreguen un grano de
trigo por la primera casilla del tablero del ajedrez.
– ¿Un simple grano de trigo? —contestó admirado el rey.
– Sí, soberano. Por la segunda casilla, ordena que me den
dos granos; por la tercera, 4; por la cuarta, 8; por la quinta, 16; por la
sexta, 32…
– Basta —le interrumpió irritado el rey—. Recibirás el trigo
correspondiente a las 64 casillas del tablero de acuerdo con tu deseo: por cada
casilla doble cantidad que por la precedente.
Pero has de saber que tu petición es indigna de mi
generosidad. Al pedirme tan mísera recompensa, menosprecias, irreverente, mi
benevolencia. En verdad que, como sabio que eres, deberías haber dado mayor
prueba de respeto ante la bondad de tu soberano. Retírate. Mis servidores te
sacarán un saco con el trigo que solicitas.
Sissa sonrió, abandonó la sala y quedó esperando a la puerta
del palacio.
Durante la comida, el rey se acordó del inventor del ajedrez
y envió a que se enteraran de si habían ya entregado al irreflexivo Sissa su
mezquina recompensa.
– Soberano, están cumpliendo tu orden —fue la respuesta—.
Los matemáticos de la corte calculan el número de granos que le corresponde.
El rey frunció el ceño. No estaba acostumbrado a que
tardaran tanto en cumplir sus órdenes.
Por la noche, al retirarse a descansar, el rey preguntó de
nuevo cuánto tiempo hacía que Sissa había abandonado el palacio con su saco de
trigo.
– Soberano —le contestaron—, tus matemáticos trabajan sin
descanso y esperan terminar los cálculos al amanecer.
– ¿Por qué va tan despacio este asunto? —gritó con rabia el
rey—. Que mañana, antes de que me despierte, hayan entregado a Sissa hasta el
último grano de trigo. No acostumbro a dar dos veces una misma orden.
Por la mañana comunicaron al rey que el matemático mayor de
la corte solicitaba audiencia para presentarle un informe muy importante.
El rey mandó que le hicieran entrar.
– Antes de comenzar tu informe —le dijo Sheram—, quiero
saber si se ha entregado por fin a Sissa la mísera recompensa que ha
solicitado.
– Precisamente por eso me he atrevido a presentarme tan
temprano —contestó el anciano—. Hemos calculado escrupulosamente la cantidad
total de granos que desea recibir Sissa. Resulta una cifra tan enorme…
– Sea cual fuere su magnitud —le interrumpió con altivez el
rey— mis graneros no empobrecerán. He prometido darle esa recompensa, y por lo
tanto, hay que entregársela.
– Soberano, no depende de tu voluntad el cumplir semejante
deseo. En todos tus graneros no existe la cantidad de trigo que exige Sissa.
Tampoco existe en los graneros de todo el reino. Hasta los graneros del mundo
entero no son suficientes. Si deseas entregar sin falta la recompensa
prometida, ordena que todos los reinos de la Tierra cultiven el trigo que se
necesita, señor rey, manda a secar los mares y océanos, ordena fundir el hielo
y la nieve que cubren los lejanos desiertos del Norte. Que todo el espacio sea
totalmente sembrado de trigo, y ordena que toda la cosecha obtenida en estos
campos sea entregada a Sissa. Sólo entonces recibirá su recompensa.
El rey escuchaba lleno de asombro las palabras del anciano
sabio.
– Dime cuál es esa cifra tan monstruosa —dijo reflexionando.
– ¡Oh, soberano! Dieciocho trillones cuatrocientos cuarenta
y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones setenta y tres mil
setecientos nueve millones quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince.
RESPONDO EN MI CUADERNO:
A. ¿POR QUÉ EL REY DE LA INDIA VIVIÁ TAN TRISTE?
B. ¿QUIÉN ERA SISSA?
C. ¿QUÉ HIZO SISSA PARA QUE EL REY TERMINARA CON SU
TRISTEZA?
D. ¿DE QUÉ FORMA QUERÍA AGRADECERLE EL REY A SISSA POR
HABERLO AYUDADO A SALIR DE SU TRISTEZA?
E. ¿QUÉ LE PIDIÓ SISSA AL REY?
F. ¿POR QUÉ LOS MATEMATICOS AL SERVICIO DEL REY SE DEMORARON
TANTO EN SACAR LA CUENTA DE CUANTOS GRANITOS DE TRIGO TENIAN QUE ENTREGARLE A
SISSA?
G. ¿CREES QUE EL REY SABÍA ALGO DE MATEMÁTICAS?, ¿POR QUE?
H. ¿QUE DEBIÓ HACER EL REY ANTES DE COMPROMETERSE CON SISSA
A ENTREGARLE LOS GRANITOS DE TRIGO?
I. CUANTOA CUADROS TRAE EL AJEDREZ?
J. EN UNA HOJA, HAZ UNICAMENTE DOS FILAS DEL AJEDREZ Y TRATA DE CUMPLIR
LA PROMESA QUE EL REY LE HIZO A SISSA, UTILIZANDO
GRANITOS DE ARROZ....
.........DEBES ENVIAR LA FOTOGRAFÍA AL PROFESOR.
ESCRIBO EN
MI CUADERNO:
POTENCIACION DE NÚMEROS NATURALES
UNA
MULTIPLICACIÓN DE VARIOS FACTORES IGUALES SE PUEDE EXPRESAR COMO UNA POTENCIA.
PARA LEER UNA POTENCIA, SE NOMBRE EL NÚMERO DE LA BASE Y EL NÚMERO DEL
EXPONENTE, SEPARADOS POR LA EXPRESIÓN: ..”ELEVADO A…”
UNA
POTENCIA ES UN MODO ABREVIADO DE ESCRIBIR UN PRODUCTO DE FACTORES IGUALES.
LAS
POTENCIAS ESTÁN FORMADAS POR UNA BASE Y
UN EXPONENTE.
COMPLETO LA
SIGUIENTE TABLA:
COMPROMISO- TAREA-
1.
ESTABLECE A QUÉ NÚMERO SE REFIERE CADA ENUNCIADO:
ü UN NÚMERO QUE ELEVADO A LA DOS ES
IGUAL A 16.
ü UN NÚMERO QUE ELEVADO A LA TRES ES
IGUAL A 27.
ü UN NÚMERO QUE ELEVADO A LA TRES ES
IGUAL A 8.
2. COMPLETO LA SIGUIENTE TABLA:





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